Comandas en papel o a gritos
El ticket se moja, se pierde o no se oye. Cada pedido que hay que repetir es tiempo de plancha perdido y un cliente esperando de más.
Se cobra en el TPV y la comanda aparece al instante en la pantalla de cocina de cada puesto: ordenada, con su temporizador y con aviso sonoro. Sin papelitos, sin gritos y sin pedidos olvidados.

El ticket se moja, se pierde o no se oye. Cada pedido que hay que repetir es tiempo de plancha perdido y un cliente esperando de más.
Cuando entran veinte comandas seguidas, alguna se queda atrás. Y nadie se entera hasta que el cliente vuelve a la ventanilla a preguntar.
¿Cuánto tardáis de media? ¿Qué plato os atasca? Sin medir los tiempos de preparación no se puede dimensionar el puesto ni mejorar.
Burger Truck
KDS-001
09:25 · TPV-001
09:25 · TPV-001
09:23 · TPV-001
Demo interactiva: marca líneas, avanza comandas y mira el semáforo de tiempos (acelerado para la demo)
El panel superior responde a la pregunta de cada dos minutos en una cocina: "¿cuántas patatas me quedan?". Suma lo pendiente de todas las comandas, por producto.
Nuevo, preparando, listo y completado. Cada comanda avanza con un toque, los urgentes se colocan arriba y un toque accidental se deshace.
Cada puesto define su objetivo de preparación: el contador pasa a ámbar cuando aprieta y a rojo si se pasa, con aviso sonoro.
Activos, servidos hoy, tiempo medio, tablets conectadas y estado de la conexión, siempre visibles en la cabecera.
En cuanto el TPV cierra el cobro, el pedido entra en la pantalla de cocina con sonido y vibración. Nadie tiene que avisar a nadie.
Empezar, marcar listo, entregado. Cada línea del pedido se marca por separado: lo que lleva fuego arriba, lo que se sirve tal cual abajo.
El semáforo de cada comanda avisa antes de llegar tarde. Y si algo se retrasa, suena la alarma aunque nadie esté mirando la tablet.
Al cierre tienes servidos, tiempo medio de preparación y cancelaciones con su motivo: los datos para dimensionar el siguiente evento.
Cada detalle viene de operar food trucks y barras reales en eventos: manos ocupadas, ruido, prisa y cero paciencia para la tecnología.
Sonido y vibración al entrar un pedido o al retrasarse. Suena aunque la tablet esté en modo silencio, porque el cocinero está en la plancha, no mirando la pantalla.
Plancha y ventanilla pueden tener cada una su pantalla, sincronizadas al instante. Si un compañero se desconecta, se ve antes de cocinar nada dos veces.
Un pedido urgente sube arriba del tablero. Las alergias y los cambios viajan en la comanda, no en la memoria de nadie.
La comanda se lee de un vistazo y cada línea se marca como hecha por separado, con sus extras y complementos.
Servidos hoy, tiempo medio de preparación y comandas canceladas con su motivo. Los datos para dimensionar el próximo evento.
Si la red parpadea, el tablero se resincroniza solo al volver, sin duplicar avisos ni perder pedidos por el camino.
El KDS se activa junto al TPV de VENTRY en cada puesto: cuéntanos cuántos operadores tienes y lo dejamos funcionando antes del primer servicio.
Un KDS (pantalla de comandas de cocina) sustituye los tickets de papel: cada pedido cobrado en el TPV aparece al instante en una tablet en cocina, ordenado y con su temporizador. La cocina sabe siempre qué hacer, en qué orden y cuánto está tardando.
No. El KDS de VENTRY funciona en cualquier tablet Android o iPad. Nosotros lo entregamos configurado con soporte y protección aptos para cocina, o lo instalamos en tus propios dispositivos.
El tablero avisa del estado de la conexión y se resincroniza solo al recuperarla, sin perder pedidos ni duplicar avisos. Está diseñado para las redes inestables de un recinto de eventos.
Sí. Plancha, ventanilla o pase pueden tener cada una su tablet, todas sincronizadas al instante: lo que se marca en una se ve en todas.
Cada puesto define su objetivo de preparación (por ejemplo, 5 minutos). El temporizador de cada comanda se pone en ámbar al acercarse y en rojo al pasarse, con aviso sonoro, así el mismo color significa lo mismo en un puesto rápido y en uno lento.